Estaba bajando las escaleras de la universidad para ir a la siguiente clase, aún recuerdo ese aroma navideño que se respiraba en los pasillos, sin lugar a duda ningún mes sabe igual que a diciembre, y más cuando el lugar estaba adornado de colores y sabores que se flameaban infraganti por el espacio educativo. Sonó el celular y era un mensaje de la maestra de radio que me convocaba a una reunión extraoficial en el laboratorio de televisión. Me sorprendí pues hacía ya tres semestres que no me daba clases, pero siempre me gustó participar en actividades de la carrera y más cuando la invitación venía directamente de la directora, Katiuska Flores, quien también contribuiría para la concepción de uno de los proyectos radiofónicos más grandes en los que la universidad Politécnica Salesiana, sede Guayaquil, estaría vinculada.
El laboratorio estaba recibiendo las últimas adecuaciones para ser utilizado y aunque las mesas estaban llenas de cámaras dentro de cajas y luces sin instalar, eso no fue impedimento para escuchar las palabras de Katiuska Flores y Susan Escobar, docente encargada de aquello que sería le medio para la promoción de la riqueza intercultural del Ecuador a través de contenidos informativos a ser difundidos por las estaciones que integran la Asociación Ecuatoriana de Radiodifusión.
Sonaba sencillo, solo locutar y escribir guiones para radio acerca del material audiovisual que la docente nos facilitaría, no tenía idea en lo que me estaba metiendo, pero el entusiasmo por la radio y la sed apasionante que vive un estudiante de los primeros semestres de la universidad por la profesión que aspira ejercer son febriles. La idea de pensar que mi voz y la de muchos integrantes se replicaría un sinnúmero de veces en la mayoría de las radios recorriendo las provincias por el espectro radial eran la tentación de aferrarse al sueño de ser reconocido y las fuerzas que sostuvieron este proyecto que formaría parte del Convenio de Prácticas Pre profesionales entre la Asociación Ecuatoriana de Radiodifusión y la Universidad Politécnica Salesiana. No obstante, existíamos un grupo de jóvenes que asistíamos por el amor al aprendizaje y a un afán de experiencias que se fraguaban desde la cabina de radio, no recibíamos nada a cambio, pensarán algunos, pero el aprendizaje no era cuantificable.
“Los pueblos y nacionalidades indígenas, afroecuatorianas y
montubias tienen derecho a producir y difundir en su propia lengua, contenidos
que expresen y reflejen su cosmovisión, cultura, tradiciones, conocimientos y
saberes. Todos los medios de comunicación tienen el deber de difundir
contenidos que expresen y reflejen la cosmovisión, cultura, tradiciones,
conocimientos y saberes de los pueblos y nacionalidades indígenas,
afroecuatorianas y montubias, por un espacio de 5% de su programación diaria,
sin perjuicio de que, por su propia iniciativa, los medios de comunicación
amplíen este espacio. El Consejo de Regulación y Desarrollo de la Información y
la Comunicación establecerá los mecanismos y la reglamentación para el
cumplimiento de esta obligación. La falta de cumplimiento de este deber por
parte de los medios de comunicación, será sancionada administrativamente por la
Superintendencia de la Información y la Comunicación con la imposición de una
multa equivalente al 10% de la facturación promediada de los últimos tres meses
presentada en sus declaraciones al Servicio de Rentas Internas, sin perjuicio
de que cumpla su obligación de difundir estos contenidos.”
La
primera entrega de cápsulas con contenido intercultural fue de 8 horas 51
minutos y se realizó el 29 de enero del 2016, pero en vista de la cantidad de
producción fue necesario llegar a un acuerdo y disminuir el tiempo de entrega a
5 horas semanales. Por decisión del Padre Rector se dispuso de una producción
de 10 horas de material de Audiovisuales Don Bosco, fue necesario realizar la
adaptación de formato video a formato radial. Los audiovisuales fueron
trabajados por los estudiantes voluntarios y un equipo de 8 docentes: Betty
Rodas, Diana Martínez, Gilda López, Xavier Echeverría, Dennis Chang, Jorge
Rodríguez, Stalyn Paz y Susan Escobar quienes hicieron la adaptación de
libretos y tipeo de traducción de las lenguas ancestrales que contenía.
El
equipo llegó a cumplir jornadas de más de 12 horas de producción, además de sábados, domingos y feriados, se trabajó todo
el periodo de vacaciones lo que permitiría cumplir con la entrega de la
totalidad de las horas establecidas en el convenio en función de lo que las
estaciones radiales debían cumplir con lo estipulado en la Ley Orgánica de
Comunicación: 5% de la programación de 24 horas debe ser intercultural. Por
disposición del Padre Rector se utilizó como material documental/bibliográfica
varios libros de la Editorial Abya Ayala, para lo cual se coordinó con Hernán
Hermosa. Se recibió 16 libros mediante 3 entregas digitales.
Para
obtener información y al mismo tiempo la participación de los pueblos afros,
indígenas y montubios se invitó permanentemente a dirigentes sociales,
barriales, religiosos, profesionales, jóvenes, emprendedores, amas de
casa/madres de familia, músicos, artistas, de los pueblos en mención a quienes
se les realizaba entrevistas de hasta 4 horas de duración. Esto permitía contar
con una gran cantidad de material en bruto que luego se procesaba en cápsulas
de 3, 5, o 7 minutos.
Consulta aquí:



No hay comentarios:
Publicar un comentario